
Estimulación temprana
La estimulación temprana es un conjunto de actividades, juegos y estrategias diseñadas para potenciar el desarrollo integral de los niños desde el nacimiento hasta los 6 años. Su objetivo es acompañar y fortalecer las habilidades naturales de cada niño, respetando su ritmo y promoviendo experiencias que favorezcan su desarrollo motor, cognitivo, sensorial, social y emocional.
Se basa en la neuroplasticidad del cerebro infantil: durante los primeros años de vida, el cerebro forma conexiones muy rápidas y es especialmente receptivo a los estímulos. Por eso, las experiencias adecuadas en esta etapa pueden tener un impacto positivo para toda la vida.
En nuestro centro ofrecemos talleres de estimulación temprana personalizados o grupales, con una duración máxima de 45 minutos.
Beneficios de la Estimulación Temprana
La estimulación temprana aporta múltiples beneficios, tanto en niños con un desarrollo típico como en aquellos con algún retraso o condición del neurodesarrollo.
1. Potencia el desarrollo motor
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Favorece el control de cabeza, sedente, gateo, marcha y coordinación.
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Estimula el equilibrio, la postura y la fuerza muscular.
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Ayuda a prevenir retrasos motores y favorece habilidades motoras finas.
2. Estimula el desarrollo cognitivo
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Mejora la atención, memoria y capacidad para resolver problemas.
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Favorece la comprensión causa-efecto, la exploración y la curiosidad.
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Refuerza procesos de planificación y aprendizaje temprano.
3. Favorece el lenguaje y la comunicación
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Estimula la comprensión y expresión verbal.
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Fortalece habilidades comunicativas no verbales (mirada, gestos, turnos).
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Acompaña la adquisición del vocabulario y la interacción social.
4. Promueve el desarrollo socioemocional
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Entrega experiencias que fortalecen la seguridad emocional.
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Favorece el vínculo con los cuidadores a través del juego.
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Ayuda a manejar frustraciones, turnos y rutinas.
5. Desarrolla habilidades sensoriales
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Permite integrar estímulos táctiles, visuales, auditivos y propioceptivos.
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Ayuda a regular la respuesta sensorial frente al entorno.
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Beneficia la autorregulación y el bienestar general.
6. Acompaña necesidades especiales
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Es especialmente beneficiosa en niños prematuros, con síndromes genéticos, trastornos del desarrollo, dificultades motoras o del lenguaje.
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Ayuda a detectar alertas tempranas y derivar oportunamente

